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Leyendo las actas de las II jornadas del estado actual de los estudios
sobre Aragón, he creído importante pasaros la información que da sobre
los censos hechos en Aragón.

"Actas de de las II Jornadas sobre el estado actual de los estudios
sobre Aragón" celebradas en Huesca del 19 al 21 de Diciembre de 1979
ISBN - 84-600-1664-4 (obra completa)
ISBN - 84-600-1670-6 (volumen II)

VOLUMEN II
Fuentes de demografía aragonesa
. Demografía medieval aragonesa, por Mª Luisa Ledesma, Mª Isabel
Falcón, Carmen Orcástegui, José Antonio Sesma, Juan F. Utrilla y
Esteban Sarasa. Página 529

Las bases documentales más directas para el estudio y evolución de la
población aragonesa en la Edad Media, son en primer lugar, los
"censos". El único disponible es muy tardío; se trata de Censo de
fuegos ordenado por las Cortes de Tarazona de 1495 (conservado en el
Archivo Histórico de la Diputación Provincial de Zaragoza, ms 660),
estudiado y editado por A. Serrano Montalvo.

Los monedajes también constituyen una fuente importante. Ofrecen datos
de diversa índole, aunque parciales, tales como densidad de población
por barrios, nomenclátor, callejero, etc.
A continuación reseñamos aquellos de cuya existencia tenemos noticia:
-. 1284. Monedaje de Huesca (A.D.Z leg.745). Publicado con estudio por
Juan F. Utrilla Utrilla en "Aragón en la Edad Media", I (Zaragoza
1977), 1-50.
-. 1302. Monedaje del término de Zaragoza (excluida la capital),
(A.C.A "Real Patrimonio", nº 2393) En vías de publicación por J. A.
Sesma Muñoz.
-. 1342. Monedaje de Teruel (A.C.A. "Real Patrimonio", nº 2394, muy
deteriorado.
-. 1348. Monedaje de Calatayud, ciudad y aldeas (A.C.A "Real
Patrimonio", nº 2395). En vías de publicación por E. Sarasa Sánchez.
-. 1350. Monedaje de las aldeas de Calatayud (A.C.A "Real Patrimonio",
nº 2396). En vías de publicación por C. Orcástegui Gros.
-. 1368. Monedaje de los lugares de Aragón del Infante Martín (A.C.A.
"Real Patrimonio", nº 2397). En preparación por M. I. Falcón Pérez.
-. 1372-73. Monedaje de Daroca y sus aldeas (A.C.A. "Real Patrimonio",
nº 2398). En preparación por M. L. Ledesma Rubio.
-. 1381-85. Focs y Marabetins de Ribagorza. Publicado por J. Camarena
Maiques (Anúbar, "Textos Medievales", 10, Valencia 1966).
-. 1384. Monedaje de Teruel y sus aldeas (A.C.A. "Real Patrimonio", nº
2399). En prensa por M. L. Ledesma Rubio.
-. 1397. Monedaje de Torrente de Cinca, Monzón, Fraga, Tamarite de
Lítera y otros lugares de Huesca (A.C.A. "Real Patrimonio", nº 2400).
En preparación por J. F. Utrilla Utrilla.

Por otra parte, las Cortes, al instrumentar el sistema de recaudación
de subsidios extraordinarios los establecían por "vía de fogajes" o de
"sisas". Noticias de esta distribución, en función del número de
fuegos de cada "brazo", suelen aparecer en muchas de las Actas de los
procesos de Cortes y en una amplia gama de documentación dispersa,
como son los protocolos notariales, los cuadernillos de receptas de
impuestos, las Actas Municipales, etc.
De todos ellos, quizá el más completo de los hasta de ahora
localizados sea el documento referente a las cuentas de las
recaudación de sisas del año 1489, que recoge el número de fuegos de
las sobrecullidas de Zaragoza, Alzañiz, Montalbán, Albarracín, Daroca,
Calatayud, Ribagorza, Ainsa y Barbastro, es decir todo el reino de
Aragón (A.D.Z. leg. 763, nº 1, doc. 4 y leg. 582, nº 12). En
preparación por Mª Isabel Falcón Pérez.
Aunque fragmentarias, deben citarse también otras noticias localizadas
como es el Memorial de la recaudación de sisas en Zaragoza y sus
barrios de 1472 (A.M.Z. "Actos Comunes", de 1472, fol. 176´).
Dentro de las Actas de los procesos de Cortes, se pueden espigar,
según se ha dicho, notas utilizables para los estudios demográficos.
Por ejemplo se pueden citar:
-. 1364. Cortes de Zaragoza: repartición por casas de un impuesto
votado por los cuatro "brazos" (publicado por José A. Sesma y Esteban
Sarasa. Cortes del reino de Aragón. Anúbar, Valencia, 1976, pag. 58).
-. 1492. Cortes de Valderrobres: lista de fuegos de algunos pueblos de
Aragón. (Publicado por José A. Sesma y Esteban Sarasa, obra citada,
pp. 127-129).

Los protocolos notariales siempre suponen una rica cantera de datos de
la más variada índole y los problemas demográficos no son tema ajeno.
Cae reseñar aquí por su importancia:
-. 1369. Lista de fuegos o casas de Zaragoza, con sus aljamas y
pueblos aledaños. (Protocolo Gil de Borau, año 1369, fol. 37 y ss.)
-. 1375. Recaudación efectuada por el estamento eclesiástico en los
lugares del señorío de brazo (Protocolo de Pedro López del Frago, año
1375) [Son 50 documentos publicados por Mª Luisa Ledesma Rubio, Actas
del proceso de Cortes de Tamarite, 1375. Zaragoza, 1979]

. Demografía aragonesa en la Edad Moderna, por José Antonio Salas
Auséns. Página 535.

Aparte de los registros parroquiales y registros civiles, el otro gran
tipo de fuentes son los censos de población. Los más conocidos para el
conjunto de Aragón y en el periodo estudiado son los de los años 1495,
1609, 1650, 1712-17, 1768, 1776, 1787, 1797, 1799, 1823, 1826, 1831,
1832 y 1836.
Cada censo plantea problemas específicos, aparte de los comunes a
todos ellos: desconfianza de la población ante el temor de un aumento
de la carga fiscal, lo que tendría una incidencia directa en el grado
de ocultación, deficiencias en los administrativos encargados de
realizarlos, fallos en la transmisión de los datos de base, etc.
Hasta 1609 no mandan los Diputados del Reino realizar otro recuento de
población, pero se hace de manera muy imperfecta. Es el llamado "Censo
de Tomás González".
No se ha localizado la nómina del "censo de 1650", cuyo resumen se
encuentra en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia.
El "censo de Aranda", confeccionado en los años 1768-1769, es el
primero que recoge la población en habitantes. Tiene el grave problema
de estar realizado por circunscripciones religiosas. Los demógrafos
opinan que las cifras pecan por exceso.
El "censo de 1776", recogido por Lezaun, tenia una finalidad militar y
también fue hecho por vecinos, con lo que a los problemas de
ocultación, agudizados por la finalidad del recuento, se añade el del
coeficiente de conversión vecino-habitante.
El más fiable de los censos del siglo XVIII parece el del año 1787 o
"censo de Floridablanca" pero este no se hizo en Aragón.
En 1797 se realizó el "censo de Godoy". Ni este recuento, ni el Censo
de frutos y manufacturas, como tampoco el recuento de Calomarde,
parece ofrecer muchas garantías. En plena Guerra de Independencia
preferían hacer uso del "censo de Floridablanca".
Los censos de las décadas de 1820 a 1840 ofrecen cifras muy dispares
entre sí y su uso debe ir precedido de una crítica muy depurada.
Hay otro tipo de fuentes que, sin tener carácter general, pueden ser
de gran interés para la historiografía local aragonesa. Podríamos
citar entre otras los "cabreos" utilizados por Vicente Bielza en su
estudio sobre la población de Calatayud, un censo parcial de Ribagorza
del año 1547, conservado en la Biblioteca Nacional, un recuento de
franceses residentes en Zaragoza, recogido por G. Redondo en su tesis
de licenciatura. También entraría en este apartado el "censo del
Marqués de Aytona", en el que se ofrece el número de moriscos de cada
localidad aragonesa en el momento de su expulsión. En archivos
religiosos y locales pueden aparecer recuentos locales de sumo interés.